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LA INSUFRIBLE CLASE POLНTICA |
Rubйn Darнo Paredes EscobarAbogado Especialista en Derecho Penal |
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A la gran mayorнa de la poblaciуn actual, la novel democracia paraguaya nos atrapу en plena niсez o adolescencia, y desde aquel no tan lejano febrero de 1.989, venнamos soportando a una clase polнtica que promete y no cumple; que habla pero no hace; que dice esto y hace lo otro; que jura y luego perjura; que miente, se vende y se prostituye. En 19 aсos de transiciуn, hasta aquel йpico e inolvidable 20 de abril de 2008, poco y nada habнamos avanzado, especialmente porque gobierna (hasta el 15 de agosto) el mismo partido polнtico que detentaba el poder antes del golpe, mostrбndonos la cruel realidad que cada vez hay mбs gente pobre; 1.200.000 paraguayos que viven en la extrema pobreza; que el sistema de salud es absolutamente obsoleto; que la reforma educativa ha fracasado rotundamente; que tenemos un gobierno miserable e indolente, que ha robado el vaso de leche y la mochila escolar a los niсos carenciados, entre otras “delicias” que nos ha legado la ANR en 61 de poder. No estaba exenta de culpa la oposiciуn, precisamente por los vicios seсalados mбs arriba, y especialmente, por consentir toda clase de atropellos contra el pueblo, a travйs de los conocidos “pactos con el enemigo”, “acuerdos con el demonio” o convenios de falso pragmatismo. Es obvio que la oposiciуn no maduraba; que todavнa no tomaba conciencia de su altнsima responsabilidad en la transiciуn democrбtica para convertirnos en un paнs serio en el concierto de las naciones. Da fe de ello, que una vez mбs llegу desunida a las elecciones pasadas. Varias son las enfermedades de las que adolece la clase polнtica en general, habiendo la imaginaciуn popular dado un mote que le cabe perfecto a tres de los principales: El Manguruju, la Carguitis y su primo hermano el zoquete. El Manguruju es un pez enorme, el mбs grande de nuestros rнos. Se dice que come todo lo que encuentra a su paso, y al revйs del perro del hortelano, el manguruju come todo y no deja comer a nadie. La variedad mбs voraz es la terrestre, cuyo hбbitat preferente es la polнtica. Estб provisto de tres hileras de dientes arriba y tres abajo, y un aparato digestivo capaz de digerir edificios, sociedades anуnimas, obras pъblicas y crйditos internacionales (Lomborio). La Carguitis es una enfermedad endйmica que se encarniza especialmente en la clase polнtica paraguaya, donde produce pavorosos estragos. Tiene una presencia mбs firme que el bocio, la fiebre amarilla, la peste bubуnica, la aftosa, la tuberculosis equina, el paludismo, el dengue y la fiebre tifoidea. Ella delata su presencia con un conjunto de sнntomas cuyo patrуn es bien conocido: brillo de los ojos, mareos intermitentes, ofuscaciуn, picos de depresiуn, apariciуn de tics nerviosos, impulsos de hiperactividad, pruritos, logorrea, diarreas intermitentes, almorranas inexplicables, pйrdida de la razonabilidad; repentinas explosiones de furia o jъbilo (segъn los estнmulos recibidos) durante los cuales el enfermo hasta puede vender el marcapasos de la mamб. Aparecen golpes de amnesia, durante los cuales uno se olvida de pactos, juramentos y componendas; principios, valores, ideologнas, declaraciones solemnes, fechas de nacimiento y hasta la conciencia de la propia identidad. Estos sнntomas pueden aparecer juntos, consecutiva o alternativamente (Lomborio). El zoquete, por su parte, es un cargo cualquiera en la administraciуn pъblica (especial y preferentemente en Aduanas, Sub Secretarнa de Tributaciуn o algъn Vice Ministerio del Gabinete), que se concede en recompensa de adhesiones polнticas, conversiones repentinas, alianzas inexplicables del agua con el aceite, o como lenitivo para calmar impaciencias, apaciguar crisis hemorroidales o tumorcillos, eliminar insomnios, disipar digestiones laboriosas, eliminar el stress, etc. Con la epopeya del 20 de abril algunos tuvimos la ilusiуn que estos males irнan desapareciendo poco a poco, pero ella muy pronto se diluyу, pues la voracidad por los cargos y la desesperaciуn por acceder a los mismos fue mбs fuerte para la nueva clase polнtica “oficialista”, que nos presenta mбs de lo mismo. Si la cosa sigue asн, habremos propiciado solo cambio de colores, pero no de sistema. Me parece que el presidente electo Fernando Lugo tiene el temple necesario para resistir todas las presiones, todas las desesperadas apetencias zoqueteras de quienes se auto atribuyen la victoria, y algunos cargos asignados (Itaipu y Yacyreta por ejemplo) lo prueban. Por ello confнo en que finalmente ocuparбn los cargos pъblicos relevantes los mejores hombres; hasta ahora, aparentemente ha designado con tino y cintura polнtica a la gran mayorнa. Roguemos para que el Altнsimo lo ilumine a йl y a nosotros, de modo a que el Capitбn del Barco, sus timoneles y la tripulaciуn, nos lleven a los pasajeros a buen puerto.
RUBЙN DARНO PAREDES ESCOBAR Encarnaciуn, 16 de julio de 2.008 |
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