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FOMENTO DE LOS BIOCOMBUSTIBLES |
Ing. Porfirio Cristaldo Ayala
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La Cámara Paraguaya del Biodiesel asegura que la implementación de la ley permitirá crear más de 40.000 puestos de trabajo; ahorrar más de 100 millones de dólares/año al reducir las importaciones de petróleo; reactivar el campo; proteger el medio ambiente y resguardar al país de los constantes incremento del precio del petróleo en el mercado internacional.
Creo que todos deberíamos preguntarnos: ¿Si los biocombustibles fueran tan ventajosos y convenientes para la población, por qué habría que obligar por ley a esa misma población a utilizar una mezcla de alcohol con nafta y biodiesel con gasoil? ¿No sería más fácil para la Cámara Paraguaya de Biodiesel, simplemente, explicar y convencer a las personas de las grandes conveniencias económicas de la utilización del biodiesel? Las obligaciones que impone una ley, por buenas que sean sus intenciones, es importante recordar, son obligaciones que se hacen cumplir a punta de pistola.
La creación de empleos por el Estado o por efecto de una ley, como todos sabemos, no siempre resulta beneficiosa para la sociedad. También se puede crear 40.000 puestos de trabajo, cavando pozos y luego volviendo a cerrarlos, o creando cargos públicos que pagan los contribuyentes. La creación de puestos de trabajo solamente tiene sentido si como resultado la sociedad queda más rica que antes.
En cuanto al ahorro de 100 millones de dólares anuales en combustibles importados, que afirma la Cámara de Biodiesel, claramente es producto de una confusión, mala matemática y pésima economía. Para reemplazar la compra de petróleo importado, la gente tendrá que gastar 100 millones de dólares anuales en mano de obra, tractores, gasoil, semillas, fertilizantes y muchos otros insumos importados. Si con el biodiesel se pudiera gastar menos que 100 millones, los empresarios hace tiempo lo hubieran producido, sin necesidad de ley alguna, para quedarse con la diferencia, como honesta ganancia. Pero la realidad es que con el biodiesel no solamente se gastará igual, sino que se gastará mucho más. Esta es la razón para obligar a la gente a utilizar los biocombustibles a punta de pistola.
La reactivación del campo es una falacia. Es lo mismo que cavar pozos para volver a cerrarlos. Si la producción no es económica, es decir, no es rentable, no pasará mucho tiempo para que las protestas populares por el aumento del costo de los combustibles que originará la mezcla, obliguen al gobierno a derogar la ley y acabar con la obligación de la mezcla. Los agricultores que invirtieron esfuerzo y ahorros en la producción terminarán perjudicados.
Lo relativo a la protección del medio ambiente es un absurdo, para las condiciones del país. Para producir biodiesel se tendrá que ampliar la frontera agrícola derribando miles y miles de hectáreas de bosques. ¿Cómo podrá esta deforestación proteger el medio ambiente? No menos absurda es la afirmación de la Cámara de que el biodiesel permitirá resguardar al país del constante incremento del precio del petróleo en el mercado internacional. No solo que el precio del biodiesel irá aumentando en una proporción parecida al precio de los combustibles, porque el petróleo es uno de sus principales insumos, sino que todo el transporte público, la agricultura, la industria, etc., y los usuarios particulares, comenzarán a depender fuertemente del clima para obtener sus biocombustibles y no tendrán un inmenso mercado de donde adquirirlo (como ocurre con el petróleo). Por el contrario, en el caso de una sequía prolongada, el país no conseguirá fácilmente reemplazar su biodiesel por medio de la importación. Los principales beneficiarios de la Ley de Fomento de los Biocombustibles, posiblemente, serán los industriales y productores de biodiesel, a expensas de la población. Asunción, 25 de octubre de 2005.
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