Me llegan noticias
de las presiones que algunos hacen para obtener cargos de importancia
por aquello de que trabajaron en la campaсa triunfante. Son herencia de
йpocas anteriores y quienes las realizan aprendieron bien de los que
las hicieron durante 61 aсos. Dirнamos que esto era la costumbre de
siempre.
Lamentablemente para
ellos estamos ya en un Cambio decidido por el Pueblo, que es el
Soberano. Y este Cambio exige que se elija a los mejores.
Y no me digan que en
nuestro Pueblo no los hay. Personas como el Dr. Jorge Lara Castro, el
Dr. Gonzalo Quintana, el Profesor Melquнades Alonso
o el Ingeniero Ricardo Canese (por citar a algunos)
los hay mбs que suficientes para renovar
las autoridades poniendo entre ellas a los que , ademбs de
ser creнbles por su honestidad, sean los mбs
capaces y comprometidos con el Paraguay.
El problema estб
en el mйtodo para seleccionarlos. Y aquн entran los
hombres del Presidente. Ese entorno, eminentes en las tres C
(capaces-conscientes-comprometidos) para descubrirlos. Y, por supuesto,
la ъltima palabra serб del que los preside.
El Pueblo
Soberano decidiу el Cambio y lo encomendу a la
persona de un Presidente. Los partidos polнticos fueron el medio para
votarlo pero no el objetivo de la votaciуn. Por
eso, sus miembros no pueden frenar el
mandato del Pueblo Soberano, exigiendo cuotas de poder.
Asunciуn,
04 de mayo de 2.008.
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