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LEVANTAR AL PARTIDO O LEVANTAR AL PARAGUAY |
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Francisco de Paula Oliva SJ Creador del parlamento joven |
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En discursos o manifestaciones escucho con frecuencia hablar del “glorioso partido” y del deseo de “levantarlo”. No se dice de qué, pero se supone de la postración en que se encuentra. Lo cual me admira mucho pues con sesenta años de gobierno seguidos sus dirigentes aparecen bien felices y rozagantes.
Por eso, lo que bien me llama la atención es que se habla del glorioso partido y no de levantar al Paraguay que yace allá hundido con casi la mitad de su población en la pobreza y el resto preparando las maletas para emigrar o escapándose con la droga y el alcohol. Solamente una cuarta parte del país vive. Si se llama vivir a tener el trabajo digno asegurado y con ello una tranquilidad que irradia otros aspectos importantes d e la vida como la salud, educación que valga la pena y vivienda familiar que merezca ese nombre.
A pocos días de las elecciones se ensalza al partido como si el fuera la Patria. Y nada sabemos que va a hacer para la Patria si llega a ganar las elecciones.
Lo que es un simple medio se ha convertido en un fin.
El partido se puede hundir, pero el Paraguay, que ya está hundido, es lo que hay que levantar. Y esto solamente se logrará con personas honestas, no con hombres y mujeres escombros unidos en asociaciones, que pretenden solamente su propio enriquecimiento.
Asunción, 4 de abril de 2.008.
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