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EL GRAN LAVADO BANCARIO |
Manuel C. Martнnez M.Economista Venezolano
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El Gran Lavado Bancario Manuel C. Martнnez M. 05 mar. 08 Mucha literatura politicoeconуmica ha pretendido explicar y dar cuenta de los motores que activan las crisis econуmicas de fuerte impacto negativo entre los trabajadores y en los inversores de mediano y pequeсo giro (esas catбstrofes financieras propias de los mercados mayores del sistema econуmico contemporбneo), asн como tambiйn de las variables que moverнan la periodicidad del ascenso y caнda que las precede y sucede, respectivamente.
Esa literatura, que enriquece las bibliotecas de los ministerios civiles estatales, de algunos cuarteles, del Vaticano, de sus conventos y monasterios, asн como las de las escuelas y facultades universitarias de cierto *prestigio* acadйmico internacional, no termina aportando nada para la soluciуn final del problemita laboral. Ensayos van y ensayos vienen, teorнas van y teorнas vienen, Nobeles van y N. vienen.
Mбs bien, esa literatura termina desbrozando el mejor camino para la conservaciуn de la ganancia patronal derivada del trabajo ajeno, que hasta ahora no ha hecho sino crecer, crecer y crecer, crisis tras crisis, y con ello estas reaparecer, reaparecer y reaparecer.
Durante la fase ascensional y la del llamado *progreso*, la banca privada, coadyuvada con la banca central de todos los paнses modernos, hace de las suyas con la colocaciуn de todo ese 100% (ciento por ciento) de los ahorros esquilmados durante la fase descensional al pequeсo y mediano inversor, a los ciudadanos tributarios, y a los trabajadores ahorristas en general.
Cierto que la BP congela improductivamente para sн una reserva que no pasa de 1/10 de toda su cartera, lo hace para respaldar su movimiento diario de caja, y cierto que del remanente satisface un *encaje legal* (lйase depуsito como cliente de la Banca Central), pero este no deja de redituarle mбs ganancia, ademбs del imponderable poder polнtico que consecuencialmente deriva a su favor como cofinancista del gobierno de turno. Con dicho 10% de dinero retenido alimenta las cajas del comercio menor que termina devolviйndoselo, no menos diariamente.
Como efecto principal, durante la caнda que sigue a las crisis econуmicas megafiancieras, se produce una fuerte enervaciуn popular, angustias, crecimiento del desempleo de mano de obra y de maquinarias y equipos que, por cierto, en caso de obsoletarse sуlo sirven de incentivo para nuevas inversiones dinerarias a fin de reimplantar y despegar esa economнa laboral que luego y tendenciosamente entrarб en fase de despegue y nuevo crecimiento.
Tambiйn se produce mucha materia prima informativa que alimenta la mediбtica moderna del bla, bla, bla, parlamentado por profesionales y empнricos de la comunicaciуn, asн como de material didбctico, o piso teуrico, sobre el cual cimentar y erigir toda la literatura que venimos reseсando. Esta es divulgada por un considerable nъmero de docentes cuyo oficio, salvando las excepciones, se limita al refrito subliminal de unas conjeturas econуmicas que en nada favorecerнa a sus alumnos, si estos son hijos de trabajadores, ni a sн mismo en caso de ser un simple proletario de toga y birrete. Digamos que en el barco de la banca privada no hay salvavidas suficientes para todos sus pasajeros.
Durante esa fase descensional, la Banca Privada tambiйn termina robustecida en la personalidad de los grandes inversores de capital dinerario, tanto fiduciario como digitovirtual mediante la ejecuciуn de sus garantнas varias: hipotecas, pignoraciones, prestaciones sociales, etc.
De manera que en caнda y en ascenso, en progreso y en ruina, la BP hace su redondo negocio a costa de una permanente iliquidez autoinducida, a tal punto de que si surgiere algъn indeseable pбnico o sospecha de insolvencia bancaria, esa banca o uno de sus miembros no podrнa satisfacer todos los retiros que sъbita y conjuntamente le hicieran sus depositantes , pero el patrimonio de los banqueros seguirб incуlume porque sencillamente durante su actividad se habrнa encargado de convertir 90% de sus deudas en libros en acreencias materiales sуlidamente respaldadas por terceros en su condiciуn de prestatarios. A esta conversiуn de dinero fiduciario en bienes materiales con valor per se doy en llamar dinero bancariamente lavado.
5 de marzo de 2008. |
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