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COMO EN VISPERA DE CONCEPCIÓN |
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Se vacio el Paraguay de la población trabajadora e intelectual. Se había proclamado la República del py nandi y la soldaresca civil hacia las suyas con beneplácito de los políticos que creían que la Democracia era un artificio de la burguesía mientras que la Dictadura gobernaba para el pueblo. Se hablaba en guaraní, se alababa el naco mascado y se escupía en las fiestas de Palacio para hacer honor a la tradición nacional de predomino de lo sucio e ignorante. El país regresaba a las etapas sumergidas de un pasado vergonzoso y se ponía de moda la barbarie. La revolución fue el natural desenlace de dos estilos que no convivían en el seno de la sociedad civil del Paraguay. Sus consecuencias todavía gravitan dolorosamente sobre la mentalidad nacional. Las Dictaduras de civiles y militares ensayamos de todos los tipos y colores. La Universidad la subalterizarnos para no parir una sola camada de intelectuales. Son rarezas un Herken, Helio Vera, Rauskin, Enrique Kronawater, Rodríguez Silvero, José Carlos Rodríguez y otros. Estos regímenes autoritarios asustados de sus propias obras comenzaron a practicar una Democracia adulterada y a falsificar regímenes constitucionales que no dieron por resultado sino la composición de una ciudadanía desorientada, sin convicción en el sistema Jurídico ni las prácticas Parlamentarias generalmente comprometida en fraudes de diversa naturaleza. Todos los que escalaban al poder pensaban morir en sus cargos o curules olvidado que la República no es patrimonio de una persona, un Partido o una clase. Así llegamos a este Gobierno de Lugo que sin transición alguna pretende pasar de una sociedad semi libre a otra sometida nuevamente a una Dictadura, esta vez a imitación de Chávez, Corrales y Morales, modelos del socialismo del siglo XXI. Para ese propósito esta fortaleciendo los movimientos de campesinos sin tierras y prepara la acción revolucionaria con invasiones atropellos, quemas de cultivos, manteniendo el país en un ambiente de anarquía e, inseguridad donde la conciencia de la inexistencia del Estado Burgués resulta el hecho real y la meta perseguida. No habiendo un Estado responsable de la paz y seguridad publica es lógico que un grupo cualquiera tome los mandos del poder para imponer un cierto y nuevo orden. Si un diferente elenco gubernativo pretende restablecer orden y seguridad debe imponerse por la fuerza porque las potencias desatadas que ya no obedecen a nadie son tantas que solo por la violencia se las puede someter. El naciente orden será impuesto por la Dictadura, ¿de quienes? De los grupos alzados que mantienen en vilo a la sociedad civil que son los campesinos sin tierras y otros similares. Si el resto dela sociedad no acepta el renovado orden vendrá la guerra civil en cuyas vísperas estamos. Gran parte a la ciudadanía no cree que se desaten las fuerzas represivas como en 1947 pero si hay resistencia vendrá una guerra civil. Nosotros lucharemos por defender la Democracia Republicana contra la Democracia Popular liderada por Lugo, Elvio Benítez y Aguayo. Los Liberales serán las victimas de no haber despertado de esta pesadilla. Y abordemos la cuestión fundamental. ¿Es posible redimir a dos millones de campesinos mediante la limosna? No. Así se extiende la pobreza y se agotan los recursos del Estado. Se debe organizar a los desocupados para el trabajo; si le damos alguna cosa que no sea gratis; sino barata y a plazo, si le damos tierra; con algún precio y amortizar su importe, si le damos semillas a precio de insignificancia pero pagadero con la producción, si le damos tractores a menos del costo y a largo plazo. Es natural que ofreciendo gratis, tierras, casas, o dinero cada día aparecerán más gentes que formen las legiones de peticionantes. Si es gratis dice un aforismo, hasta un veneno se recibe. ¿Porque no comenzamos a cultivar la mandioca, o la jastrofa? No estamos interesados en la producción sino en la toma del poder. Lugo dice a los jóvenes que se organicen pero no dijo en que han de trabajar. Busca nuevos órganos de sin trabajos para aumentar la presión hacia los poderes como objetivo político en vez de llegar con propuestos de trabajo y conducirlos a los talleres o galpones de creación de bienes. Es evidente que el Gobierno no tiene el propósito de iniciar un proceso de creación de riqueza, sino aumentar las organizaciones de protesta incluyendo ahora a los jóvenes. Simulara ceder ante la exigencia de sus manifestaciones y ocupación de oficinas para encender la mecha revolucionaria que puede estallar en cualquier momento. Nadie sabe si no será Lugo su primera victima con el elenco de revoltosos que le sigue. Juan G. Granada. Asunción, 18 de noviembre de 2.008 |
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