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NOS QUEDAMOS SIN PRESIDENTE |
Gonzalo QuintanaEx-Senador Nacional |
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La
candidatura del Presidente de la República, Nicanor Duarte Frutos, a la
presidencia de su partido (Partido Colorado) es inconstitucional y
antidemocrática.
El articulo 237 de la Constitución Paraguaya (CN) establece que la función de Presidente de la República es incompatible con cualquier otro cargo o función, pública o privada, remunerada o no. En la última parte establece “... debiendo dedicarse en EXCLUSIVIDAD a sus funciones”.
El articulo 3 de la CN establece que el gobierno es ejercido por los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial. En realidad, para los poderes la función es única: Gobernar.
La función Gubernamental en el ámbito del Poder Ejecutivo, que es ejercido solamente por el Presidente de la República ( art.226 CN), consiste primordialmente en el trazado de la política global y en la adopción de las decisiones fundamentales destinadas a realizarla. Esas políticas y estas decisiones gravitan, orientan y uniforman las actividades ordinarias de un sin numero de agentes estatales dándoles orden, sentido, ritmo, metas, etc. en beneficio del país. Esta es la función exclusiva que demanda la Constitución del Presidente, cualquier otra la agravia.
El Presidente sostiene que no esta inhabilitado para “candidatarse” aunque sí para ejercer el cargo. Es decir, puede ser electo pero no podrá ejercer el cargo para el que fue electo. Entonces, también, podría ser electo presidente del Directorio de una empresa, inclusive concesionaria del Estado, con tal que no ejerza el cargo y así sucesivamente para sortear cualquiera de las incompatibilidades que establece la Constitución. Esta forma de interpretar la Constitución, por la vía del absurdo, es incorrecta. Además, supone que ella fue redactada deliberadamente en forma equívoca para que hagan de ella lo que quieran los avivados, tramposos y ambiciosos; exactamente lo contrario de lo que cualquier régimen constitucional intenta prevenir.
Las inhabilidades son para ser candidato a Presidente de la República. Es impensable que ninguna Constitución describa las inhabilidades del Presidente para otros cargos públicos o privados. Las incompatibilidades establecidas para el Presidente no son solo un impedimento para ejercer otro empleo, son un obstáculo insalvable para obtenerlo.
Nicanor Duarte Frutos no puede ser candidato en la ANR sin agraviar nuestra Constitución.
Se ha dicho con razón que la democracia es un estilo de vida porque es un vivir ético. Ese estilo es la “virtud republicana” que nos enseñaba Montesquieu y que se traduce en un sentimiento de abnegación, desinterés, sobriedad, igualdad, moderación; en fin, un sentimiento ético que debe animar a toda la sociedad y muy especialmente a los dirigentes y gobernantes. Es más que evidente que a Nicanor Duarte Frutos no le adornan estas virtudes, pero como Presidente por lo menos debiera abstenerse de conductas que son absolutamente incompatibles con la dignidad del cargo que ostenta, no ya solo por decoro sino que porque perjudica el servicio público, deshonra la investidura y mina severamente su autoridad integral.
Su postulación a la presidencia de la ANR es doblemente anti ética. Por un lado parte del engaño al elector colorado que vota a un presidente para que sea otro el presidente. Por otro lado, traiciona a la ciudadanía en general porque sectariza su noble misión. El Presidente de la República representa a la nación no a parte de ella. La representación de la comunidad partidaria en el órgano-persona que es el Presidente desnaturaliza su esencia.
Ideológicamente están sosteniendo que el Gobierno es del partido, por el partido y para el partido. El Presidente de la República es de los Paraguayos y entonces lo que haga o deja de hacer no es un problema del partido sino que de la nación. Nadie se mete con la ANR, si nos metemos en las cuestiones que hacen al Poder Ejecutivo.
La responsabilidad de los funcionarios públicos es presupuesto del sistema republicano de Gobierno. Por eso, sin tipificación especial el mal desempeño de los altos funcionarios es causal de remoción. El mal desempeño es simplemente todo acto contrario a la conducta debida, exactamente la conducta en que incurrirá Nicanor.
Al optar Duarte Frutos por el Partido Colorado, se queda sin autoridad para ejercer el poder legítimamente sobre los demás paraguayos.
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