MENDONCA, ESFINGE Y ENIGMA

Gonzalo Quintana   

 

 

El escenario del debate y los actores

La semana pasada expresaba que aparecerían en todos los ámbitos las opiniones favorables a la reelección de Nicanor Duarte Frutos porque el deseo se convirtió en orden. La artillería pesada apareció mucho antes de lo que me imaginaba.

Las pretensiones del Tendotá tendrían que estar avaladas jurídicamente por personas de reconocido conocimiento del Derecho y sin interés directo en el tema para dotarle de una fuerza moral que solo la neutralidad podría otorgar.

En este contexto aparece  publicada, en ABC Color,  las opiniones del Dr. Juan Carlos Mendonca.. Al mismo tiempo, en otros medios, aparece la opinión del Dr. Rodrigo Campos Cervera que suscribe totalmente las opiniones favorables a la reelección propuesta por Mendonca.

La obra escrita en Mburuvicha Roga ya cuenta con todos los actores. Lo extraño y significativo es que uno de los actores principales, el partido Colorado, se resiste a jugar su papel. La Junta de Gobierno y las bancadas coloradas de Senadores y Diputados primero quieren “estudiar” el tema. Por ahora ese rol lo desarrollan Magdaleno Silva, Arístides Da Rosa, Maciel Passotti, Herminio Caceres que son posiblemente, los colorados más desprestigiados ante la sociedad.

De esta manera, el debate jurídico constitucional se desarrolla no con la ANR, sino que con los Dres. Mendonca y Campos Cervera. Para muchos de nosotros esta situación es ingrata, pero las circunstancias obligan a la confrontación, lejos de las aulas, porque evidentemente ellos no están actuando como profesores sino como abogados y políticos. Para nosotros no es un caso, no defendemos la posición de un cliente; se trata de conservar los pequeños logros de una lucha política que produjo innumerables mártires.

Para Nicanor y su grupo, la reelección no es más que un episodio en el proceso de consolidación del viejo régimen autocrático instalado por el stronismo que busca sobrevivir en un contexto diferente al que le dio origen. Para los que buscamos desmontar ese régimen y fundar un régimen auténticamente democrático se trata de una cuestión vital, como lo fue durante la Convención que sancionó la Constitución que hoy nos rige.

Para nosotros, los Convencionales de 1992, impedir de manera absoluta la reelección presidencial no era una cuestión de conveniencia momentánea. Se legisló así porque queríamos evitar la reedición de la experiencia del proceso instalado con la Constitución de 1967 y la de 1977 que establecieron la reelección indefinida para el dictador.  Era un tema central, y pretendíamos que sea la disposición más duradera, como mecanismo de reaseguro para evitar la perpetuación de la tiranía con elecciones periódicas. Posiblemente nada unió más a los Convencionales de 1992, de todos los partidos, que evitar en lo posible la figura de la reelección. Interpretar la Constitución de otra manera; peor aún, interpretar que la intención del constituyente era facilitar, o admitir una vía simplificada para modificar esta disposición llega a niveles intolerables.     

LAS ESFINGES, ENTRE TEBAS Y MENDONCA

El Dr. Mendonca además de abogar por una interpretación constitucional que facilite instalar la reelección del Presidente trata de reforzar la posición de su cliente con consideraciones en el sentido que nada es más democrático que respetar la enmienda porque esta permite la consulta popular.

En la Argentina se debate algunos aspectos del mismo problema de fondo. Cito textualmente parte de un articulo publicado en un medio bonaerense que por su calidad lamento no transcribirlo íntegramente 

“La esfinge, una figura alada con rostro y pecho de mujer, y cuerpo de león, proponía un enigma a los viajeros que entraban y salían de Tebas, devorando a los que no lo descifraban, hasta que Edipo resolvió el enigma y el monstruo, enfurecido, murió despeñado. A veces a la democracia se le presenta su propia esfinge, proponiéndole un enigma tan difícil de resolver como el de la esfinge tebana: ¿cómo lograr una democracia viable cuando la mayoría vota por candidatos antidemocráticos? “

”La vigencia de la democracia depende de una condición que casi siempre se cumple: que la mayoría prefiera candidatos democráticos. Se supone que, siendo la democracia el gobierno de la mayoría, la mayoría la apoya. ¿Qué pasa, sin embargo, cuando la mayoría no la apoya?”

”El voto mayoritario por un partido antidemocrático pone a los creyentes en la democracia ante un enigma al parecer insoluble. Si proscriben al partido antidemocrático, niegan la democracia porque prescinden del principio mayoritario. Pero si no proscriben al partido antidemocrático, éste, una vez en el poder, devora a la democracia. El enigma del voto mayoritario antidemocrático es tan difícil de resolver como el que planteaba la cruel esfinge a los desdichados tebanos.”

”El enigma del voto mayoritario antidemocrático en una democracia se planteó en circunstancias dramáticas en la Alemania de los años treinta, cuando Hitler ganó en elecciones libres. Respetuosa del principio mayoritario, la desdichada república de Weimar le abrió las puertas del poder para morir poco después en sus manos. Tendrían que pasar los horrores del Holocausto y la Segunda Guerra Mundial para que Hitler, al fin, cayera. Alemania recuperó entonces la democracia, pero proscribió al nazismo. El enigma del voto antidemocrático se resolvió en su caso, pese a ello, porque el pueblo, después de Hitler, le dio la espalda al nazismo.”

”Salvador Allende ganó las elecciones de 1970 en Chile pero, tres años más tarde, cuando pretendía implantar el comunismo, fue derrocado por el general Pinochet. Sólo al término de una dictadura de diecisiete años, la democracia chilena pudo reponerse sin que el pueblo les diera nunca más la mayoría ni a los comunistas ni a los pinochetistas.”

”En 1946, cuando Perón ganó su primera elección presidencial, el pueblo prefirió un régimen que probaría ser antidemocrático. Los demócratas de entonces creyeron que las victorias electorales de Perón no eran auténticas porque provenían de la naturaleza autoritaria de su régimen. Una vez recuperada la libertad, imagina ron entonces, el pueblo volvería a votar por los partidos democráticos. La Revolución Libertadora de 1955 derrocó a Perón con esta expectativa, proscribiendo de ahí en más al peronismo como lo habían hecho los alemanes con el nazismo.”

”Lo que pasó a partir de ahí, sin embargo, fue que los candidatos no peronistas que ganaron gracias a las proscripciones en 1958 (Frondizi) y en 1963 (Illia) prometieron en sus campañas que levantarían la proscripción del peronismo. Prometieron y cumplieron. Hoy, cuando ya se han cumplido sesenta años del advenimiento de Perón, la proscripción del peronismo es inimaginable. El peronismo, a su vez, sigue ganando elecciones. ¿Se ha reconciliado por eso con la democracia?”

Los Edípos y el articulo 290 de la Constitución

Edipo resolvió el enigma y desplomó la esfinge de Tebas. El holocausto represento el Edipo para Hitler, Chile encontró el suyo y la Esfinge de Buenos Aires no se que destino tendrá. En  el Paraguay el artículo 290 de la CN es un pequeño Edipo, pero es, también, un elemento nuclear para empezar a resolver el enigma Mendonca.  

Sin dudas, en el espíritu de la Constitución de 1992 esta la inaceptabilidad absoluta de la reelección. La interpretación correcta del artículo 290 es que nadie puede ejercer por más de cinco años la Presidencia de la República salvo que se convoque a una Convención Constituyente  que habilite la reelección. El Dr. Mendonca nos reclama que afinemos nuestros conocimientos del Derecho Constitucional, buscamos hacerlo en el conservatorio de la democracia porque las desafinadas vienen del despacho del Presidente.

  

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