“No es sabio el que más sabe, sino el que sabe
cosas útiles para resolver problemas.” Esquilo
En los países del
OCDE para cubrir una presidencia de una entidad
estatal, el banco central por ejemplo, se hubiera
llamado a un competitivo concurso de antecedentes y meritos y el
ganador habría firmado un contrato de 2 años, renovables de
acuerdo al resultado del desempeño, complementado con un sistema de
incentivos tipo premio/castigo. Aquí no nos complicamos la
vida con los tortuosos métodos de los gringos, somos mas expeditivos:
un oportuno portazo de un folklórico “pacová”, fue suficiente
para dirimirr la dura y angustiosa competencia por el cargo
mas apetecido y mejor rentado del Paraguay: Director General Paraguayo
de Itaipú.
El cargo de
director general de la Itaipú Binacional tiene dos relevantes
funciones. Una, la natural, el de gerente general de una empresa
generadora de energía que genera imprescindibles
ingresos para el erario publico y para el que hay varios
otros candidatos, meritorios, competentes e idóneos. La otra
función, de difusa definición, oficiosa pero estratégica, es la
diplomática. Y que ante la particular y
excepcional coyuntura que vive el país, por las promesas electorales a
honrar, para crear un ambiente propicio para negociación, por
la naturaleza de los reclamos eminentemente jurídicos, económicos,
diplomáticos, etc., se vuelve preponderante por sobre la otra función.
La Itaipú juega un papel particular y relevante en nuestra
economía y en el relacionamiento global de nuestro con un país como
Brasil. Trasciende lo de consocios en una importante empresa
“fabricante de electricidad”, es perenne y abarca lo estratégico y
geopolítico. Basta tener presente que gran parte de la existencia de
Itaipú obedece al interés brasileño de crear un sólido lazo que
contrarreste la fuerte influencia que ejercía la Republica Argentina,
en particular el Gral. Perón y el peronismo, sobre el Paraguay, en la
década de 70. Naturalmente, este especie de vice-canciller, debe
responder y trabajar en equipo por los objetivos generales del
ejecutivo nacional.
Competencia es la
capacidad de un buen desempeño en contextos complejos y auténticos. Se
basa en la integración y activación de conocimientos, habilidades y
destrezas, actitudes y valores”. En base a estas premisas,
creemos que la decisión del Presidente Electo y nominación de un
político, jurista, con la experiencia y perfil del Dr. Carlos
Mateo Balmelli es correcta. Y
no envidiamos al Presidente
Electo la incómoda pero necesaria
explicación que deberá dar a otros aspirantes
también calificados y meritorios.
Si bien hay mucho
para enderezar y corregir al término de la presente administración de
Itaipú, se trata de ajustes administrativos, de transparencia y mínima
decencia que damos por obvia en esta nueva administración y en el nuevo
administrador. Si la nominación de los miembros del Consejo de
Administración, del Directorio ejecutivo y otros cargos
gerenciales sigue el mismo criterio meritocrático, se puede esperar un
desempeño auspicioso de la joya de nuestra corona estatal. La obra como
central hidroeléctrica, está prácticamente finiquitada o queda muy poco
y opera a plenitud sin mayores inconvenientes y los arreglos pendientes
y necesarios pueden ser realizados con los buenos por un
cuadro directivo como el mencionado.
Por otro lado, la
intención declarada de transferir las entidades binacionales de la
orbita del MOPC al de Relaciones Exteriores es totalmente correcta.
Pero el gobierno debe ir tomando nota que en este mundo
globalizado las relaciones exteriores son cada vez menos monopolio de
las Chancillerías. Si bien un Ministerio del Exterior sigue siendo uno
de los principales ministerios y debe coordinar la política exterior,
otros ministerios y otros organismos e instituciones menores tienen sus
propios e intensos relacionamientos internacionales. Como
simple ejemplo se puede listar la cantidad de organismos
internacionales del que forman parte el país y que son gestionados
directamente, aunque sea a nivel de técnicos, por ministerios y entes
estatales. La globalización, la comunicación prácticamente instantánea
directa, la necesidad de actuación expeditiva y efectiva,
etc. requieren que estos otros organismos estatales se aboquen a la
tarea de capacitar sus funcionarios para desarrollar adecuadamente esta
ampliada funcion de relaciones internacionales.
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No soy optimista
porque no creo que todo vaya a salir bien
No soy pesimista
porque no creo que todo vaya a salir mal
Simplemente tengo
esperanza, porque sin ella la vida no tiene sentido.
Václav Havel,
Poeta Cheko
Asunción, 06 de Julio de 2008.
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