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EN DESCARGO DEL "CUOTEO POLÍTICO" |
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La denominación del “cuoteo político” hoy tan de moda responde al típico “pensamiento lineal” paraguayo: el reduccionismo de los problemas y conceptos y la incapacidad de ver los temas desde ángulos mas generales, abarcan tes y enriquecedores. El PLRA y los demás miembros de la APC, casi con sensación de culpa reclaman el espacio de poder “que legítimamente” les corresponde por ser contribuyentes y participes en la victoria electoral. Se sacraliza que no hay que presionar al presidente electo para la formación de su gabinete o la cobertura de cualquier otro cargo. Se cultiva la idea de que el Presidente Electo nomas tiene derecho a su cuota (ej. 4 ministerios); que sus decisiones no requiere el contraste de otros y que las determinaciones que él tome en solitario tiene garantizada la calidad; casi la infalibilidad. Política, la sana política, es puja por el poder. Si los partidos y organizaciones que posibilitaron la victoria del Pte. Lugo no tienen legítimo derecho de coparticipar del poder para avanzar sus ideas y sus propuestas de soluciones ¿para que creen que participaron en la contienda? Si alguien que contribuyó y participó en el lote ganador no obtiene una razonable cuota de poder ¿a titulo de que seguirá apoyando al Presidente a lo largo de los próximos cinco años?. ¿Se creen que el Sr. Lugo ganó solo y en términos de participación no debe nada a quienes posibilitaron su victoria? Bajo el concepto del pensamiento lateral, así como hay cuota de género (el derecho de la mujer a su parcela de poder ya es revolucionario); cuota indígena y otras minorías, estoy convencido que NO HAY PECADO EN EL CUOTEO POLITICO CORRECTAMENTE APLICADO. Es decir, en conceder proporcionalmente a los miembros de la APC que forjaron su victoria una pedazo de la torta de poder. Lo inaceptable es el patrimonialismo de los cargos; que bajo el concepto de cuoteo se proponga e imponga hombres incompatibles con un buen y decente gobierno, sea por carencia de idoneidad, antecedentes obscuros, o cuya misión principal sea representar y cuidar de intereses creados que van a contramano del mejor interés general. Los hombres propuestos para ejercer la cuota de poder que corresponda a tal o cual partido o grupo, a mas de ser los mejores, deben gozar del mayor grado de consenso posible, deben ser leal a los programas y objetivos generales del gobierno del que forma parte y deben trabajar en equipo. Otra aplicación del pensamiento lineal son los casos de procura de cargos públicos relevantes. NO ES INDECOROSO, es lícito y legal, que cualquier ciudadano que se considere apto aspire a ocupar los cargos públicos, relevantes o no. Los cargos no son ni del gobierno, ni de los partidos, ni de los politicos, ni de los sindicatos, ni de ningún grupo en particular por vociferante que sea. No hay que pedir permiso a ningún medio de prensa o grupo social o politico. Lo que una sociedad vigilante si debería hacer es que si considera que el nombrado tiene impedimento de alguna laya, protestar argumentada y vigorosamente en contra de dicho nombramiento. ¡Adelante ciudadanos! aspiren a los mas altos cargos. El país necesita de los mejores. Los paraguayos, por sobrados motivos, vivimos en un permanente estado de sospecha con respecto al gobierno, al poder, respecto de uno a otro. Una sospecha corrosiva, viscosa, maligna, que no se disipa. Y vivir en permanente estado de sospecha, además de ser incomodísimo, cansa y termina desmoralizando. Asunción, 13 de mayo de 2008.
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