COMENTARIO SOBRE EL PROGRAMA TELEVISIVO "ZONA MINADA" del 14/09/2005 

FEDERICO CALLIZO NICORA

 

 

 

       

Lastimosamente no he tenido oportunidad de ver el programa de Mina Feliciángeli, “ZONA MINADA”,  del día miércoles 14 del corriente mes, producido no en el local del Canal, sino en el  Escritorio del ciudadano Alfredo Stroessner Domínguez  por transposición de los apellidos, para mayor “gloria”  del nieto del dictador más nefasto que tuvo nuestra querida Patria, que hoy pretende descaradamente promocionarse en la arena política partidaria y nacional, bajo la bandera y los principios del régimen que asoló el país durante más de largos 30 años.

 Me cuentan los que sí vieron el programa de Mina que si bien la excelente periodista inquirió y requirió  en varias oportunidades al nieto del tirano los abusos de su abuelo (padecidos por ella misma en su tiempo de gran luchadora contra ese nefasto régimen),sí le dio cabida para que dijera loas e hiciera un panegírico del Dictador, y de cierto modo le diera cabida a sus pretensiones de activista de la política paraguaya, rodeado de antiguos paniaguados de ese régimen o los descendientes de ellos.

 

Recuerdo un artículo que escribí en abril del 89 (Cambio Auténtico Año 1 N° 4) , a poco del golpe de estado que derribó al autócrata, en el cual decía que si no se lograba  una profunda desstronización del  régimen, no iba a ser fácil la implantación de la democracia en el país. (Gatopardismo al decir del recordado Adriano Irala Burgos) 

 

Hoy a diez y seis años del golpe, seguimos inficionados – y cada vez más- de nostálgicos de la dictadura prebendaria y corrupta. No pocos que han compartido la responsabilidad del régimen con el Dictador están hoy mismo empotrados en cargos del gobierno actual, y así  sin solución de continuidad desde el gobierno del Gral. Rodríguez hasta hoy. El propio partido colorado sigue manteniéndolo como afiliado y creo que aún como  presidente honorario del mismo. La lacra de la dictadura persigue a nuestro pueblo como un fantasma  amenazador que por culpa y obra de nuestro pueblo apático puede llegar a convertirse en triste y perversa realidad, incluso de  un stronismo sin Stroessner. Acaso hoy ya no tenemos – quien lo diría!! - componendas y alianzas coloradas -  liberales – país-solidaristas, etc. Acaso hoy un partido como el UNACE -  que quien lo puede negar es apenas un  desprendimiento del  Partido Colorado -, podría ganar unas elecciones, con su mesiánico líder cautivo purgando una condena.

 

Todo esto nos lleva irremediablemente a lamentar profundamente el desairado papel que en todos estos años de libertades (democracia?) le cupo desempeñar a la oposición. Lamentable trayectoria de la oposición paraguaya, y  es de ley reconocerlo que  en su mayor parte esa responsabilidad negativa corresponde al Partido Liberal Radical Auténtico. Partido este, el mío, cuyos directores parecen haber olvidado la historia gloriosa  y la tradición de lucha que ha sostenido valientemente contra la dictadura tanto de Morínigo como de Stroessner. Parece que esos dirigentes han olvidado nombres ilustres como los del Mayor Vera, Taboada, Machain. Alón, Manuel Franco, Cecilio Báez, Gondra, Zubizarreta, Riart,   Eligio y Eusebio Ayala, Guggiari, y muchos otros ilustres ciudadanos que han dado tanto   de sí en épocas más o iguales de difíciles a las que hoy el país está viviendo. No se puede olvidar el esfuerzo patriótico sublime que  han dado muestras durante la Guerra del Chaco  sus gobernantes y  todo el pueblo paraguayo. El Partido Liberal Radical Auténtico  debe renacer con fuerza y hacer genuina y democrática oposición, sin caer en acuerdos o pactos prebendarios que lastiman la conciencia democrática del liberalismo paraguayo.

 

Este sufrido pueblo no merece, ya en este siglo XXI, seguir viviendo como lo está haciendo en la pobreza y con una clase dirigente cuya rapacidad no tiene límites y lo está sumiendo en una desesperación no merecida.

Y debe saberse que no con nuevos tiranuelos o enmascarados demócratas, por más que vistan sacos y corbatas (casi religiosamente rojas) y no usen charreteras, y hayan estudiado (con plata del pueblo) en Universidades famosas del extranjero, se podrá forjar a la Patria democrática y respetuosa del Estado Constitucional de Derecho.

El pueblo paraguayo democrático todo debe levantar airado su voz de protesta contra los posibles rebrotes malignos del stronismo o cualquier otro mesiánico proyecto que  lo siga sometiendo al país al atraso y a la degradación.

 

Asunción, 17 de septiembre de 2005.