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LA UNIVERSIDAD HOY |
Profesor Lic. Enrique V. Cбceres RojasVicerrector Administrativo Universidad Catуlica "Nuestra Seсora de la Asunciуn". |
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Los nuevos tiempos exigen cambios profundos en varios actores y gestores de la sociedad asн como en organizaciones vinculadas нntimamente a ella. Y la universidad es la principal protagonista. Pero, para estar en consonancia y conexiуn con el mundo exterior al claustro tradicional, debe repensar en sн misma. Dicho con otras palabras, debe asumir su protagonismo e insertarse en este irreversible proceso de cambio social. Y esto implica, entre otros aspectos, que la academia revise en su interior la vigencia de su tarea educadora. Tambiйn supone el anбlisis de las problemбticas que las afectan, de sus posibles soluciones y, sobre todo, de la necesidad de innovar. Un aspecto que debe abordarse en este contexto es el cуmo superar la incapacidad de asumir las innovaciones tecnolуgicas que surgen de su propio seno sin renunciar a su identidad histуrica. Y esto es asн porque ella debe estar presente en la gestiуn de lo nuevo, debe encontrar su propia identidad institucional sin renunciar a la innovaciуn y a los aportes que pueda realizar al progreso del conocimiento y de las ciencias. Esto se lograrб desde dentro de la universidad porque sin la participaciуn de quienes conforman su comunidad no podrб renovarse. Otra problemбtica a resolver es que la universidad ha dejado de lado el saber y su transmisiуn para someterse al cumplimiento de normativas de carбcter polнtico-econуmico. Y esto es asн porque se ha confundido la esencia de la vida universitaria, que se refiere a la bъsqueda de la verdad y su transmisiуn, con la polнtica universitaria. Ello se ve reflejado en el excesivo papeleo y en la burocracia a los que se somete continuamente a sus miembros y el escaso espacio que se ha dejado para el autйntico ejercicio de la inteligencia. A su vez, no debe quedar fuera del anбlisis y repensar profundo de la educaciуn terciaria, la importancia de valorar las personas que la integran. Esto supone no centrarse en lo accesorio y perder de vista lo fundamental porque la fortaleza de la universidad no procede de recursos econуmicos ni de apoyos polнticos. Y es que su potencial radica en la capacidad que poseen sus miembros de pensar con originalidad y energнa creadora. Cierto es que el fomento de tal disposiciуn requiere de imprescindibles instrumentos materiales y de un ambiente favorable, pero nunca deben cumplir un rol prioritario. Y la formaciуn йtica y humana de los jуvenes universitarios constituye lo medular del cambio. Para que ello sea posible debe entenderse que lo que contribuye a la excelencia de las instituciones no son sus edificios, sus jardines o sus estandartes. Por el contrario, lo que las funge realmente como tales y les da la dimensiуn de la educaciуn superior y para lo superior son las personas que la integran. Sin dudas que el mejoramiento de la calidad y el logro de la excelencia de los estudiantes, de su formaciуn y la de sus docentes es lo que hace excelente a las universidades. Por esto y mucho mбs la reforma educativa debe ser encarada con seriedad en el бmbito de la educaciуn superior y en el marco de una polнtica de Estado.
Acбpite: La reforma educativa debe ser encarada con seriedad en el бmbito de la educaciуn superior y en el marco de una polнtica de Estado.
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