| Hay una linda
prosa que leí por
primera vez hace unos meses en un blog mexicano llamado Tux
Azteca, y que transcribo a continuación:.
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- En un
principio estaba el software propietario. Y se ideó el software
libre.
- Algunos se quejaron porque era poco
potente. Y se desarrollaron todas las herramientas GNU.
- Algunos
se quejaron porque faltaba un núcleo. Y apareció Linux.
- Algunos
se quejaron porque no era portable. Y se portó a decenas de
arquitecturas.
- Algunos se quejaron porque no
había soporte de hardware. Y se programaron los drivers.
- Algunos
se quejaron porque no había soporte técnico. Y se fundaron Red Hat,
SuSE, etcétera.
- Algunos se quejaron porque no
era rentable. Y aparecieron las certificaciones y los planes de
soporte basados en servicios.
- Algunos se
quejaron porque era difícil. Y se desarrollaron KDE y
GNOME.
- Algunos se quejaron porque había
pocas
aplicaciones. Y se programaron más de 20.000 aplicaciones en los
repositorios públicos.
- Algunos se quejaron
porque era lento. Y apareció el núcleo 2.6.
- Algunos
se quejaron porque no había compatibilidad. Y se programaron Wine y
Cedega.
- Algunos se quejaron que KDE y GNOME
eran
feos. Y aparecieron kde-look.org
y
gnome-look.org.
- Y
todavía con eso, algunos se quejaron porque eran feos. Y apareció
Compiz
y
Emerald.
- Entonces,
¿cuál será la próxima excusa para no usar software libre?
(El
artículo original está aquí.)
Bien
dicho. Sin embargo, no estoy de acuerdo con la primera línea:
"En
un principio estaba el software propietario. Y se ideó el software
libre."
En un principio, todo el software era
libre. No se llamaba "software libre" porque no había
necesidad de hacerlo. El negocio de las empresas de informática
estaba en el hardware, no en el software. Los programas circulaban
libremente entre los usuarios y los fabricantes, y era posible
modificarlos, mejorarlos y redistribuirlos.
Con el avance de
la computación personal, el costo del hardware bajó
estrepitosamente, y con ello las ganancias de las empresas
involucradas. Entonces éstas empezaron a buscar alguna otra manera
de obtener ganancias, y fijaron por primera vez su atención en el
software. Copiaron el modelo de negocios de la industria
discográfica, y así nació la industria del software, y con ellas
las primeras empresas dedicadas exclusivamente a desarrollar software
para vender en lindas cajas los archivos ejecutables sin código
fuente.
El resto del texto está bastante bien. Y respondiendo
a la pregunta final, al menos para mí, la única excusa que quedaría
en estos días para no usar software libre sería una de estas:
1.
"Me gusta pagar por software que no puedo saber cómo funciona,
basado en un diseño caduco, apto para virus, troyanos, spyware y
demás, que se actualiza cuando su dueño quiere, que para usar una
versión nueva mi hardware también tiene que ser nuevo y que mejora
de acuerdo al criterio de su dueño, que gasta más en publicidad y
abogados que en mejorar su producto. Prefiero seguir acostumbrado a
ésto antes de intentar adaptar alternativas libres a mis
necesidades."
2. "Me gusta usar software creado por
programadores a los que se les paga para que no publiquen sus obras,
ya que éstas les pertenecen a otras personas que me consideran un
criminal porque no pagué el permiso para usar su producto de acuerdo
a sus condiciones, y que me dicen pirata a pesar de que nunca ataqué
un barco. Prefiero seguir acostumbrado a ésto antes de intentar
adaptar alternativas libres a mis necesidades."
Si aún
usaras software privativo, ¿cuál excusa elegirías?
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Asunción, 22 de
Enero
de
2.009
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