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EDITORIAL
24/04/2009
TURBACIÓN
DEL PRESIDENTE Y LA ANARQUÍA
En
momentos cruciales de la nación, los auténticos dirigentes de los
partidos políticos democráticos, y todos los ciudadanos y ciudadanas
que amen la libertad, tienen la ineludible obligación patriótica de
asistir y si fuere necesario obligar al presidente de la república a
reencausar el gobierno hacia un inquebrantable respeto a las
instituciones contempladas en nuestra carta magna, dejando a un lado
intereses partidarios o privados por un interés superior de la nación. |
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Los
acontecimientos pocos felices de la vida privada del presidente Lugo,
afectan en grado sumo las decisiones que deban tomar por verse afectado
él como jefe de Estado en su moral, su ética, uno de los pilares que
debía ser para con autoridad exigir el cambio y el combate a la
corruptela generalizada que agobia al país, cuestión fundamental que se
pretendía erradicar luego de tantas décadas de gobiernos colorados.
Proponemos
al gobierno y a los partidos políticos democráticos un verdadera
concertación, política y social para salir de esta profunda crisis
moral, económica y financiera que atraviesa el país. Para pacificar y
reencausar la república se debe integrar a los mejores hombres y
mujeres capaces y con una conducta transparente, como principal
requisito su idoneidad.
Antonio
Palazón Ibieta
Asunción,
24
de abril de 2009
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