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EDITORIAL |
| Antonio Palazón Ibieta |
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EDITORIAL 14/08/2008 IMPUESTOS Hemos venido sosteniendo, convencido que el aumento de los impuestos, debería ser el último recurso de un estadista que se precie de tal. Con preocupación leímos en la prensa que el nuevo gobierno que asume el 15 de agosto estaría proyectando “resolver” el problema de la extrema pobreza con nuevos impuestos (Fuente ABC). De ser así, sin antes haber analizado exhaustivamente los ya existentes, las posibilidades del contribuyente y la evasión, que según algunas publicaciones, superaría largamente el 50 % . Sería un grave error determinar con cierta irreflexión una medida tan importante que afectará la economía del contribuyente menos favorecido y también podría desalentar la inversión, concluyendo así esa fácil “solución”, de tal medida que no es otra cosa que la apresurada decisión de una torpe ligereza El gobierno saliente de Nicanor auto-proclamado socialista del siglo XXI, ha insistido en la mayor recaudación, así también en la medida que crecían los ingresos fiscales, paralelamente y en mayor proporción aumentaban los gastos corrientes, los despilfarros y la malversación. Reiteramos, el pueblo hastiado de estos abusos de varias décadas de gobiernos de un mismo partido, llevado a niveles intolerables por Nicanor, ha optado votando por el cambio, confiando en la dupla Lugo-Franco. Este mandato conferido en las urnas, no fue para que siga el festín con el cambio de algunos protagonistas, sino más que nada la racionalización de los gastos del Estado y el manejo honesto de sus recursos, como lo hiciera en aquellos momentos difíciles para el país el presidente Eligio Ayala, adquiriendo armas para la defensa del Chaco con los ahorros de los gastos, sin pensar siquiera en aumentar impuestos, tampoco recurrir a prestamos internacionales. Quizás con ingenuidad, hemos pensado que el nuevo gobierno encararía con firmeza el combate a la corrupción, sobre todo a la rampante impunidad. ¿No es acaso corrupción la enorme cantidad de empleados públicos innecesarios, nombrados tan solo por su condición partidaria?. Debería pues que el nuevo gobierno, frene los robos en las instituciones del Estado, insoportable carga que pesa sobre las espaldas del pueblo, con mayor fuerza en el presupuesto de las familias de menores recursos. A eso se suma la superpoblación de langostas rojas que luego de la caída del tirano fueron agregándose otros de diferentes tintes políticos, debastadores por bien decirlo, depredadores prendidos al presupuesto, restando los recursos para ser invertidos en lo que un Estado moderno está obligado a realizar, principalmente en estos elementales rubros, Educación, Salud, Seguridad y Tecnología. La manera racional de crecer sostenidamente es dando ventajas y seguridad a la inversión productiva, para que ella cree fuentes de trabajo, aprovechando nuestra ubicación geográfica y de nuestros recursos naturales enajenados, mal usados, desaprovechados o simplemente ignorados. Dejemos de insistir en el perimido modelo populista que signa a los políticos el protagonismo en la tarea de generación de empleo a costa de erario. Para concluir le decimos a uno de los ministros designados del nuevo gobierno, que al parecer no está aún enterado la desaparición de la Unión Soviética, que vociferó: “Socialismo o muerte”. A él y a todos los que piensan igual le respondemos: DEMOCRACIA Y VIDA DIGNA Antonio Palazón Ibieta Asunción, 14 de agosto de 2008 |
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