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EDITORIAL
23/05/08
El
pueblo paraguayo ha votado por el cambio
Algo
que debemos tener muy presente. El nuevo gobierno debe marcar una
diferencia de aquella conducta rapaz y ofensiva a la moral, que
caracterizó al perverso sistema colorado stronista, que tanto daño
ha causado y sigue causando al país. Alfredo Stroessner exigía, que
todos los peajes del país fueran depositados en su cuenta personal.
Esto, a más de tantos otros desmanes morales y económicos se
hicieron norma en la época de la dictadura y continuó con los
sucesivos gobiernos colorados.
La
confusión de la cosa pública con la privada ha sido y sigue siendo
una constante. El 20 de abril el pueblo paraguayo con su voto ha dado
un claro mandato hacia el cambio. No debemos volver a repetir los
vicios del pasado. Por tanto, si pretendemos un estado de derecho,
debemos bregar por el respeto irrestricto de la Constitución y las
leyes.
Le
decimos con el mayor aprecio y respeto al amigo, al compañero
Fernando Lugo, que no solo debemos parecer, si nó ser, recordarle a
la vez que el Paraguay tiene referentes en quienes deberíamos volver
a reflejarnos. Grandes estadistas y patriotas que, en su conducta
ejemplar nos han señalado el rumbo de la decencia en la función
pública, Por señalar tan solo algunas de nuestras personalidades
del ayer que ocuparon cargos relevantes, por ejemplo.
El
presidente Manuel Franco, que rechazó a su querida tía el
ofrecimiento de hacer uso de su carruaje tirado por elegantes
percherones. Respondiendo al generoso ofrecimiento, manifestó no
disponer rubros para alfalfa, que el país estaba en situación
precaria, de pocos recursos aún y que existía otras prioridades,
como la educación y la salud de su pueblo.
El
presidente Felix Paiva, en una mañana invernal estaba en el palacio
con mucho frío. Su secretario privado el Dr. Jorge Castillo - hoy
con mas de 90 años sigue recordando - que al ver al presidente
golpear sus pies contra el piso le preguntó que le sucedía. Este
le respondió "che ro'yeterei chera'y. Che py ro'ysamamba"
(tengo mucho frío y los pies enfriados). Al instante el joven y
dinámico secretario le comunicó que solucionaría el problema. Al
saber que eso implicaba la compra de una pequeña alfombra
disponiendo de la caja chica de la presidencia, Paiva le contestó
sobresaltado que eso no podría ser porque esa plata era del pueblo
y que si él tenía frío debía solucionar de otra manera no con un
dinero que no le correspondía. Al siguiente día vio llegar al
presidente con un pequeño banquillo bajo el brazo y así ya no
estaría sus pies en contacto las frías baldosas.
Roberto
L Petit, brillante dirigente de la juventud colorada, al poco tiempo
de asumir el cargo de jefe de Policía, dio cumplimiento a una orden
judicial emanada meses atrás. Y así el día 29/04/54 puso en
libertad al conocido líder del partido comunista Odulio Barthe.
Viendo descalzo a su preso, llamó a su hermano Carlos dándole
instrucción de ir a la zapatería Tonsa (de los hermanos Abbate) y
retirar un par de calzados, rogando anotara a su cuenta personal,
que al cobrar su sueldo iría a pagar.
El
ejemplo de estos ilustres paraguayos debemos emular apreciado
presidente electo.
Antonio
Palazón Ibieta
Asunción,
23 de mayo de 2008
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