EL LOCAL DEL CENTRO DE ECONOMISTAS COLORADOS DEBE SER CONFISCADO

Antonio Segovia

College Park, Maryland (USA) 

 

                                                              

 

 

      El local del Centro, construido ilegalmente en terreno de la ciudad de Asunción, debe ser confiscado (Ver ABC del 5/5/06: “ Para economistas colorados, desalojo de su local será un gran perjuicio” )  El Centro debe ser multado y obligado a pagar alquileres atrasados por el uso del terreno, además de los intereses correspondientes.  Los miembros de ese Centro deben ser considerados co-responsables del pago de multas, alquileres e intereses.  El velo de protección de la corporación puede ser atravesado por una sanción legal, ya que la intención de cometer el delito de usurpar  bienes públicos, axial como la conciencia del delito eran evidentes y publicas.

La responsabilidad de ejecutar las acciones necesarias para sancionar a los responsables, recuperar el terreno, para tomar posesión del inmueble,  para fijar y cobrar las multas y alquileres atrasados, corresponde a quienes están hoy al frente de la Municipalidad de Asunción: el Intendente y la Junta Municipal;  si no lo hicieren con la celeridad y energía  debidas serán culpables de negligencia en el desempeño de sus funciones y  cómplices y facilitadores del despojo.

Los Centros de Profesionales Colorados fueron creados como una herramienta de la tiranía de Alfredo Stroessner para corromper al centenario Partido Colorado y servirse de el en  provecho propio y de su familia, a expensas del país. La función de los centros de profesionales colorados fue ayudar a evitar que profesionales capaces y dignos, que podían reclamar honestidad en el manejo de la cosa pública,  ocupen  puestos públicos y/o accediesen a contratos con empresas del estado si no estaban afiliados al partido de Stroessner.  Otra función de los Centros fue ayudar a corromper los sistemas electorales  de las instituciones de enseñanza para apoderarse de los centros estudiantiles y controlar las designaciones de profesores, aportando consejos y fondos a los activistas y  organizaciones estudiantiles partidarias. Se trataba así de prevenir la libre expresión del pensamiento y elección de genuinos representantes estudiantiles.

 La afiliación colorada substituyo a la aptitud y a la capacidad profesional con apoyo de estos centros. El país sufrió la emigración forzada de muchos de sus hijos mejor preparados y capaces para ser reemplazados en funciones públicas y cátedras por segundones y seccionaleros.  Esta es una de las raíces principales de la terrible corrupción que aun martiriza al país.

Dicha corrupción en los cuadros profesionales fue introducida y alentada para beneficio de los Stroessner y sus allegados. La afiliación colorada era obligatoria para acceder a muchas de las cátedras y cargos directivos de la universidad intervenida y hasta las cátedras de escuelas primarias y secundarias. El gran perdedor fue el país.

Los centros de profesionales partidarios, es triste decirlo, apoyaron esa política de la tiranía y ayudaron a causar enormes perjuicios económicos al país y  daño moral a su propio partido, al mismo tiempo que sentaban un execrable ejemplo para los descendientes de sus miembros.

Quiero ser optimista acerca de la recuperación de los bienes municipales que sugiere el artículo de ABC del 5/5/06. Sin embargo, si no recuerdo mal, el actual Intendente Municipal indico en su discurso inaugural cuando asumió el Vice-ministerio de Educación para asuntos de la juventud que  “haría de los puestos del Ministerio de Educación trincheras del coloradismo”  y posteriormente, haciendo campaña para la intendencia, creo recordar que prometió  “hacer ondear la bandera colorada en el mástil de la Municipalidad”.

Creo en la perfectibilidad de los seres humanos, pero a pesar de ello, me parece que será la Junta Municipal la que tendrá que hacer el mayor esfuerzo para recuperar los bienes de la Municipalidad que le fueran despojados por la prepotencia y fraude de un Centro que nunca debió haber existido.  Encarezco a la conciencia de los miembros del Centro su  disolución y desaparición en nombre de un futuro mas honesto para el país y de una mejoría en su reputación personal como profesionales éticos. Con su ayuda podremos lograr que nunca más merezca nuestro país  la reputación de ser el “basurero moral del planeta”.

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