PASAN TANTAS COSAS EN MI PAÍS

Ana María Imizcoz 

                                                              

 

 

   

 

... pasan tantas cosas en mi país, cosas "que pesan".

 

 

El ambiente está "revuelto"... ya aceptamos esta realidad como natural por haberse vuelto cotidiana.

 

No nos "sorprendemos" ante desfalcos multimillonarios en los entes públicos y en la empresa privada, se inventan conspiraciones y alianzas que transforman en victimas a los victimarios, se "producen" francotiradores o estallan incendios que producen asesinatos a mansalva, nos amenazan los  secuestros, nos telefonean desde Tacumbú para pedirnos rescates…

 

…se negocian fueros y desafueros, vetos y votos, se asume el abierto desentendimiento de los dictámenes judiciales y de la misma Constitución Nacional, ,  y vamos a las urnas  para que nada cambie….  se vuelven a descubrir  fraudes impensables, “desamparamos”  a quienes se juegan por nosotros (los Altamirano y a los Giuzzio,)   surgen y se destruyen "caudillos", presenciamos el resurgimiento permanente de figuras agotadas,  que con increíbles bríos,  VUELVEN A DESLUMBRAMOS, A "HECHIZAMOS"... 

 

..Y es que éste, (y lo digo como teatrera) ES UN PAÍS DE ARTISTAS, donde ilusionistas, equilibristas y malabares despliegan su destreza ante el publico atónito, y atontado, ante tanta pericia...

 

…Y mi país  me duele… sangrando sus heridas profundas y arrastrando sus carencias...  olvidados de la solidaridad y la calidez que en un tiempo nos caracterizaba como país, para convertirnos en este otro Paraguay fabricante  de discriminación, de parias  y de pobreza,

 

…Y en medio de todo eso, con la imaginación volada, con las alas jamás recortadas... una grupo de la sociedad busca salir al aire puro, respirar la verdad, sudar en el trabajo, y gozar, no esporádicamente sino permanentemente, del sentimiento de "dignidad de ser" asociado a la patria. Un grupo que Insiste con terquedad en convertir "sus sueños" en "su realidad".

 

Nos enseña la historia que solo las revoluciones culturales, movilizan a las revoluciones sociales que sostienen las revoluciones políticas  útiles y transformadoras.         

 

Si volvemos a olvidamos de lo cultural como eje de desarrollo, y nos empacamos en el criterio de que los tiempos de escasez no le permiten espacio, hemos de sospechar, con poco margen de error, que estos acontecimientos, nunca tendrán olor a pasado y volverán a sobrevenirnos. El precio que viene pagando nuestra sociedad ha sido ya tan alto que no podemos permitimos el riesgo de que se repitan...  y se repitan ...  y se repitan...  con esta compulsión a la repetición tan angustiante como fatalista.

 

Cada ciudadano de Paraguay, las mujeres y los hombres por la democracia, el parlamento joven y el oficial, las iglesias,  organizaciones de la sociedad civil, las agrupaciones gremiales, TODOS LOS PATRIOTAS, intentando activar el motor del cambio, y conseguir una sociedad comprometida consigo misma que logre instalar la cultura en la escasez…, confiamos en sostener vivo el pensamiento que “LA CULTURA EN LA  ESCASEZ” NO SIGNIFICARÁ MAS “ESCASEZ DE CULTURA”  EN NUESTRO PAÍS.

 

 

ANA MARI A IMIZCOZ

CI.373748

 

          

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