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NO REGRESAR AL PASADO |
Alcibíades González Delvalle
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En estos días, un oyente –no me acuerdo de qué radio– expresó el temor de que la Alianza Patriótica para el Cambio tenga el mismo final que el Gobierno de Coalición de 1946. La historia es como sigue: Desde hacía unos años el dictador Higinio Morínigo se sostenía, para no caer de su amado sillón presidencial, en lo que se dio en llamar el “Grupo de los Cuatro”, integrado por el coronel Victoriano Benítez Vera, comandante de la Caballería de Asunción; coronel Heriberto Florentín, comandante de la Caballería de Concepción; coronel Pablo Stagni, comandante de la Fuerza Aérea, y el coronel Bernardo Aranda, Jefe de Estado Mayor. Estos coroneles, conocidos también como la “Camarilla nazi-fascista”, tenían en sus manos las riendas del poder que lo manejaban a su antojo. En la madrugada del 9 de junio de 1946, los regimientos de Caballería C1 y C2 se alzaron en armas y acabaron con el cuestionado Grupo. El país
amaneció vestido de fiesta. Como en otras ocasiones, la población
expresó su júbilo frente al Panteón de los Héroes. La policía no
tuvo más remedio que escuchar a los opositores la exigencia de una
nueva Constitución, la renuncia del dictador y libertad de acción
para los partidos políticos. Hasta entonces, liberales y comunistas
vivían escondidos o en el exilio. Un poco mejor se movían los
colorados y los febreristas. Así nació, a la disparada, el Gobierno de Coalición –pronto conocido como Gobierno de Colisión– integrado por colorados, febreristas y militares, con Higinio Morínigo en el Palacio de Gobierno como “prisionero de un gobierno democrático”. No obstante, la indefinición de propósitos de los nuevos gobernantes, la ciudadanía tuvo libertad y esperanza en un futuro mejor. Pronto
la desilusión se hizo sentir por las mismas causas de tantos y
trágicos desencuentros: los cargos ministeriales. “¿Por qué
nosotros que somos más tenemos menos ministerio?” “¿Por qué
les vamos a dar más cargos si nosotros…?” En resumen, se derrumbó el Gobierno de Coalición a los seis meses de instalado. Un par de meses después, en marzo, estalló la revolución conocida como la del ’47, que llenó de luto el país. No veo
que la Alianza Patriótica para el Cambio –integrada también por
partidos políticos y movimientos sociales– vaya a tener el mismo
final que el del Gobierno de Coalición. Confiamos en la sensatez y el patriotismo de las futuras autoridades. De no ser así, tendrán sobrada razón los que temen el mismo final de la “primavera democrática” de 1946. O sea, el derrumbe no sólo de un gobierno sino de la esperanza en un nuevo tiempo.
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