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La advertencia del futuro Ministro de Industria y Comercio de que el
precio (no el costo como mal se dice) del gasoil serнa de seis mil
guaranнes por litro es alentadora. No porque un insumo bбsico serб mбs
caro, sino porque anuncia que la comercializaciуn de combustibles
derivados del petrуleo se tratarб con mayor racionalidad, sinceridad y
honradez que hasta ahora. Especialmente en lo relacionado a los fuertes
subsidios y perversos impuestos que son las herramientas que, so
pretexto del “bien comъn”, causan tanto daсo a la economнa y a diversas
cuestiones que son su efecto.
A nadie escapa que los precios
internacionales del petrуleo condicionan, con las cargas tributarias y
operativas, los de sus derivados. Eso hace que cuando se quiere que los
precios al consumidor sean inferiores a los que normalmente tienen que
ser, en el sistema de comercializaciуn se produzcan pйrdidas que
alguien tiene que pagar.
Mбs concretamente, el pago de los
aumentos solamente pueden darse de dos maneras: por quienes compran el
producto final o por el gobierno con el dinero que obtiene u obtendrб
de los tributos, segъn pague al contado o contraiga deudas que cargarб
a los siguientes presupuestos.
Por otra parte, estбn los impuestos al
consumo de combustibles, que representan un componente significativo
del precio final a los consumidores, al absurdo que a veces representan
mбs que lo que aumentarнa el precio que se quiere impedir que suba: una
verdadera locura de la creatividad burocrбtica.
Para alimentar la complejidad del
problema, hay que sumarle a estas consideraciones la errуnea pero
persistente idea de que la nafta y el gasoil tienen usos diferentes,
algo que si dйcadas atrбs tuvo algъn sentido, hoy la tecnologнa la ha
superado. La idea de que el gasoil sirve para la agricultura, la
producciуn y el transporte, es decir “el trabajo”, mientras que la
nafta para el uso particular, el ocio y el lujo, sustenta la polнtica
actual de precios libres y altos impuestos para los ricos que usan
nafta; subsidio y bajos impuestos para “los trabajadores, los
agricultores y los pobres que andan en уmnibus”. Las consecuencias
estбn a la vista: menos de la mitad del gasoil subsidiado y casi
regalado se utiliza en la agricultura y el transporte pъblico, el resto
se obsequia generosamente a los millonarios con autos lujosos, a la
falsa economнa del parque de chatarra gasolera traнda de Iquique, y los
pobres y los pocos sensatos, consumen nafta cara. A mбs de eso,
inmundicia e hediondez por el diesel artificialmente abaratado, que
tuvo que concluir siendo de mala calidad para permitir otro de buena
que se vende a mayor precio.
Esta polнtica de subsidios, impuestos
privados de equidad y por lo tanto violatorios de la Constituciуn, trae
el vicio de la corrupciуn, que consiste en que solamente el gobierno, a
travйs de Petropar, pueda tener participaciуn en el negocio del gasoil
subsidiado, porque solamente el despilfarro del dinero pъblico puede
aguantar cuando se aniquilan las reglas elementales del mercado y el
mercadeo. La destrucciуn estructural de nuestra economнa, del parque
automotor y del medio urbano, son un costo enorme que estamos pagando
casi sin conciencia y es hora que desde las altas instancias de
gobierno se den seсales claras que se va a corregir tanta necedad. Por
eso las palabras de Martнn Heisecke son alentadoras.
Sin duda soportaremos algunas
consecuencias que disgustarбn, pero los beneficios estructurales se
percibirбn muy pronto: recomposiciуn del parque automotor privado,
disminuciуn de pйrdidas descontroladas en los grandes nъmeros,
reorientaciуn de las tendencias habitacionales en funciуn del costo del
transporte pъblico y privado, estнmulo de utilizaciуn de energнas
alternativas disponibles, reducciуn de oportunidades de corrupciуn,
potenciaciуn de las actividades lнcitas en la economнa de mercado, etc.
Entonces, si fuese conveniente subsidiar alguna actividad productiva o
de servicio, podrб encontrarse mecanismos que objetivamente lo permitan
y no el actual festival de irracionalidad, ilegalidad y despilfarro que
caracteriza la polнtica de combustibles derivados del petrуleo.
Bienvenido el uso de seso que se
anuncia. Ojala cuente con apoyo polнtico inteligente e indulgencia de
los populistas de siempre.
Asunciуn, 06 de
junio
de 2.008
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